martes, 9 de marzo de 2010

El rastro, el molinón, el puentín...el mogollón


A principios de los noventa todavía se podía ir al Puentín a tomar un culín tras una visita al rastro. El entorno algo varió desde entonces e incluso el molinón lo está haciendo ahora.

5 comentarios:

  1. ¡Ufff! Algo se nos murió dentro cuando desapareció el Puentín.
    Saludos.

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  2. La verdad es que era un merendero muy acogedor, con la bolera , los bancos de piedra , el perímetro que marcaba el piles...en fin que tienes razón Rubo, ahora sólo hay una rotonda.

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  3. ¡Y lo que prestaba atravesarlo para ir hasta Las Mestas!

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    Respuestas
    1. Creo que no se olvidará fácilmente El Puentín a todos los que lo conocimos

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  4. Acabo de enterarme que una de las propietarias, Amalia, falleció el pasado día 11 de mayo de este año. Era prima carnal de mi madre, Margarita Medina, también fallecida este año. Siempre echó de menos el Puentín, aquella rutina frenética de prácticamente todos los días. Descansa en paz, Amalia.

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