viernes, 12 de noviembre de 2010

CORAZÓN DE MARÍA 1974 - 75 PARTE II

Supongo que para los que estudiamos allí los recuerdos, las anécdotas, los motes, los nombres de muchos de los rostros de la fotografía revivirán a pesar de los años.
Realmente los treinta cinco años pasados se hacen notar en los poses de los mismos.

jueves, 11 de noviembre de 2010

CLAUSTRO DEL CORAZON DE MARIA 1974 - 75 PARTE I

Bueno, para los que estudiamos en el Codema ver la mayoría de estas caras nos trae a la memoria recuerdos, y asignaturas de una época en que los profes y el magisterio que se impartía entonces era bastante diferente al que hay hoy en día. Dejando a un lado las comparaciones os dejo esta estampa de entonces en la que alguno de estas-os profes todavía es posible verlos paseando por Gijón.
Mañana subo los religiosos, que no sé por qué parece que han dejado muchos recuerdos amén de los tipicos motes.

domingo, 7 de noviembre de 2010

RESTAURANTE MERCEDES


El histórico Restaurante Mercedes, situado en la foto junto a los desaparecidos almacenes Simago . En esta imagen de finales de los setenta todavía observamos la influencia de series de TV como Starsky & Hutch en la decoración de algunos coches, aunque sea con los colores invertidos.
Mis abuelos celebraron aquí su boda hace ya muchos, muchos años y, como otros locales gastronómicos de la historia gijonesa, forma parte del pasado del comercio y la hostelería.
Decir Gijón, decir Asturias toda, a la hora de la gastronomía es decir guisados y potajes; es pronunciar una y otra vez la palabra  :Fabada. Y el pote asturiano, con nabos y zanahorias , fabes y berzas. O el pote de castañas mayucas; esos guisos - igual el de castañas que el propiamente asturiano- tienen que enriquecerse con lacón, morcilla de cerdo, chorizo de buena calidad, xuanicu o chosco, un trozo de costillar salado de cerdo.
Estos potajes y cocidos a través de los siglos han fortalecido el cuerpo - y también el espíritu- de muchos asturianos. Potajes que se han ido enriqueciendo con sabias medidas, tomadas por personas en verdad inteligentes; desconocidas mujeres y hombres, que se dedicaron toda su vida, de forma total, casi sagrada y misteriosa, al noble arte de cocinar.